La herencia solidaria que impulsa el acceso universitario de jóvenes osonenses

  • 12 estudiantes de la UVic-UCC son los primeros beneficiados de la beca
  • María Victoria Modolell «era altruista y amaba la cultura», explica el albacea del legado
  • El fondo Modolell-Calderó destinará el rédito de los más de 4 millones de euros a la dotación de becas en función de la renta

¿Cuántas veces has escuchado que la suerte no cae del cielo y que hay que salir a buscarla? Algunos dicen que nadie es más afortunado que el que cree en su propia suerte, pero la fortuna que viene de fuera, como un buen regalo inesperado, te llena de sorpresa y alegría. Y si encima no hablamos de un juego de azar, sino de un gesto solidario, el agradecimiento es infinito. A principios de mayo de 2018 la Universidad de Vic - Universidad Central de Cataluña (UVic-UCC) supo, a través de una llamada del notario, que había recibido una herencia millonaria por parte de María Victoria Modolell. La herencia, de 8'3 millones, beneficiaba a partes iguales Cáritas y la UVic-UCC y supone la primera donación de este tipo que recibe la Universidad.

Según el testamento, la Universidad debe becar estudiantes de Osona con pocos recursos y que quieran estudiar en la UVic-UCC. Ante esto, la dirección de la Universidad decidió becar 12 jóvenes cada año y durante toda su estancia universitaria a través del rendimiento de la herencia y no por el valor del patrimonio. De este modo, el patrimonio no se agotará y el rédito permitirá dar una larga vida a las becas. Modolell, con la herencia, hizo evidente su interés por los estudios universitarios de los jóvenes osonenses y la preocupación por ayudar a los más necesitados.

«Cuando entre la suerte, ofrécele un asiento!», dice el proverbio. Y esto es, literalmente, lo que ha hecho la UVic-UCC con la creación de la beca Modolell-Calderó. Desde los pupitres y equipamientos de la Universidad, una docena de alumnos se beneficiarán cada año de una importante ayuda económica para acercarse al futuro profesional que han elegido. Este curso académico, 12 ya han tenido esta suerte.

Quién era María Victoria Modolell?

María Victoria Modolell era una persona que se interesó por el bienestar común por encima de su reconocimiento individual. Ni siquiera la familia conocía sus intenciones, pero tampoco les sorprendió. «María Victoria era una mujer discreta y sencilla, preocupada por el acceso a la cultura de los que no tienen recursos», explica Ramon Vilarrúbia, primo del marido de la señora Modolell y albacea de la herencia. «Su altruismo, el amor por la cultura y la estima por Vic han aportado este legado a las tierras de Osona», según apunta él mismo.

«Su altruismo, el amor por la cultura y la estima por Vic han aportado este legado a las tierras de Osona»

María Victoria Modolell era hija de una familia acomodada de Barcelona, aunque nació el 21 de junio de 1937 en Santiago de Compostela. Justo al inicio de la Guerra Civil sus padres se vieron obligados a huir de Cataluña y vivieron en Galicia hasta que terminó el conflicto bélico. A Modolell le gustaba mucho viajar, sobre todo con la familia, y trabajó en el Ayuntamiento de Barcelona hasta que comenzó a tener problemas de visión y de salud, empeorados por el Alzheimer en los últimos años. En 1985 se casó con Carlos Calderó, de Vic, cuando ambos rondaban los 50 años. Calderó murió el 23 de abril de 2017 y su esposa pocos meses más tarde, el 4 de octubre. «La añoranza de su marido la acabó de apagar», explica Vilarrúbia.

El albacea recuerda que «el matrimonio había dicho muchas veces que había que pensar en los que quieren estudiar y que había que ayudar a los que tienen menos posibilidades, ya sea en los estudios o en cualquier otra circunstancia». El matrimonio Calderó-Modolell no tuvieron hijos y se dedicaron a ayudar siempre que podían. De hecho, Vilarrúbia explica que después de la muerte de María Victoria Modolell recibieron muchas llamadas que constatan su generosidad: «Nos llamó, por ejemplo, una señora del servicio de hacía años explicando que la familia Calderó-Modolell le pagó la matrícula por unos estudios que no se podía permitir. Su vena altruista venía de lejos».

«El matrimonio había dicho muchas veces que había que pensar en los que quieren estudiar y que había que ayudar a los que tienen menos posibilidades»

Una donación de este importe tan generoso sería bienvenida en cualquier entidad, pero Modolell se decantó por la UVic-UCC y Cáritas. Ella no especificó los motivos porque, como afirman los familiares, no era una persona de dar muchas explicaciones. Sin embargo, Joan Vilarrúbia, hijo del albacea, apunta al hecho de que «la UVic-UCC no es barata y, por lo tanto, seguro que la señora Victoria valoró muchísimo que la gente cercana a Vic no tuviera que desplazarse a Barcelona y pudiera estudiar aquí». Por otra parte, Ramon Vilarrúbia está convencido de que Carlos Calderó, «que amaba muchísimo Vic», influyó en la decisión de su esposa de dejar dejar la herencia a la capital de Osona.

Los primeros beneficiados de la beca Modolell-Calderó

Ariadna Farrés (Torelló, 1999), Daniel Garrido (Manlleu, 1997) e Ibrahim Amar (Tona, 2000) son tres de los doce estudiantes que han recibido la beca Modolell-Calderó este curso académico. Estudian Enfermería, Ingeniería de la Automoción y Mecatrónica, respectivamente, y agradecen esta ayuda particular que les facilitará su paso universitario por la UVic-UCC. «Donaciones como ésta tienen mucho valor. Invertir en la educación es lo mejor que se puede hacer, porque es un beneficio para toda la sociedad », afirma Ibrahim.

«Donaciones como ésta tienen mucho valor. Invertir en la educación es lo mejor que se puede hacer, porque es un beneficio para toda la sociedad»

Ariadna

Ariadna

Ariadna prioriza su faceta solidaria como voluntaria en el Hospital de la Virgen de Lourdes. «Estaba haciendo un voluntariado con enfermos y decidí estudiar enfermería». La estudiante de Torelló está contenta de poder quedarse a estudiar cerca de casa: «si quiero trabajar por las tardes, aquí lo tengo más fácil que en Barcelona». Además, uno de sus objetivos es «trabajar en el Hospital de Vic o en algún centro de salud mental», ya que Psicología es una de las asignaturas que más positivamente la han sorprendido.

Daniel

Daniel

Daniel es un apasionado de los coches y las motos desde pequeño, así que tenía muy claro el enfoque de sus estudios. «Yo venía de hacer un ciclo de grado superior de automoción y después trabajé de mecánico hasta que vi esta nueva carrera». El joven de Manlleu quiere hacer saber a la familia Modolell que «es una suerte que haya personas tan generosas en el mundo y, sin duda, la beca que he recibido será bien gestionada». Daniel reconoce que es una gran ayuda para su familia, porque tiene una hermana que también estudia.

«Es una suerte que haya personas tan generosas en el mundo y, sin duda, la beca que he recibido será bien gestionada»

Ibrahim

Ibrahim

Ibrahim dudaba si hacer Telecomunicaciones o Mecatrónica: «al final me decanté por Mecatrónica porque las salidas profesionales que ofrece son muy amplias». El estudiante de Tona califica de esencial el hecho de acceder a la beca: «En casa somos tres hermanos y la beca me ha supuesto una buena oportunidad para seguir estudiando». Es por ello que se toma la ayuda económica como una responsabilidad: «Me estoy esforzando mucho y de momento lo tengo todo aprobado. Incluso con buena nota!». Ibrahim explica que su padre se licenció en Física en Marruecos y, aunque no se ha podido dedicar a ella profesionalmente, «siempre nos ha inculcado que estudiáramos y escogiéramos lo que queremos hacer».