«La investigación de hoy nos dará las soluciones de mañana»

Laura Escudero Monreal (Badalona, 1991) se graduó en Biotecnología por la UVic-UCC y actualmente es investigadora en el Instituto de Oncología de Vall d’Hebron (VHIO)

Desde pequeña sabía que uno de sus grandes propósitos era salvar vidas y, aunque primero se imaginaba su futuro trabajando en un hospital, ahora contribuye haciendo investigación en el laboratorio.

Desde un Erasmus en Leicester hasta un doctorado en Cardiff, la investigadora se ha adaptado a cada circunstancia para descubrir nuevas maneras de trabajar. Laura Escudero se alegra de que la investigación tome importancia en los medios porque cree que «cuanto más implicada esté la sociedad, más lo estará el gobierno». Por este motivo, además de su trabajo como investigadora, Escudero también colabora en la divulgación del conocimiento como embajadora de la Asociación Europea para la Investigación sobre el Cáncer (EACR).

¿En qué momento decidiste estudiar Biotecnología?

Cuando cuatro centésimas en la nota de Selectividad pusieron mi mundo del revés. Siempre había dicho que sería médica porque quería salvar vidas. Era una premisa interna que nunca me había cuestionado. Pero aquel verano tuve que reflexionar y, cuando en septiembre me llamaron que había entrado en Medicina dije que no. Había descubierto que quería ser investigadora médica, así que decidí estudiar Biotecnología en la UVic-UCC y luego hice el doctorado en Genética del Cáncer en la Universidad de Cardiff.

Consejo para los estudiantes: aunque creáis que sabéis qué hacer, plantearos todas las opciones antes de elegir. Quizás os sorprendáis!

«En el mundo de la investigación la movilidad está muy valorada, sobre todo a la hora de pedir becas»

¿Por qué decidiste marchar al extranjero para continuar los estudios?

Era un reto personal y me apetecía. Desde que decidí que quería ser investigadora, me dije que iría al extranjero a hacer el doctorado. Me lo planteaba como una aventura que me abriría puertas en el futuro. En el mundo de la investigación la movilidad está muy valorada, sobre todo a la hora de pedir becas.

Desde Gales hablabas de seguir formándote como investigadora para tener tu propio grupo de investigación en Barcelona. Desde aquí, qué nuevos retos te planteas?

Sigue siendo mi sueño. Todavía tengo mucho camino por recorrer, así que voy paso a paso y centrándome en el presente. Ahora trabajo como investigadora postdoctoral en el grupo del Dr. Seoane al Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO) de Barcelona, en un proyecto financiado por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Uno de los objetivos es el desarrollo de métodos de diagnóstico para pacientes con tumores cerebrales mediante el análisis del ADN tumoral circulante al líquido cefalorraquídeo (biopsia líquida).

Un biotecnólogo no es un médico, pero aporta grandes avances en la medicina. ¿Sientes que tu trabajo es reconocido?

Creo que cada día se reconoce más el papel del investigador en la medicina. Lo vemos en los periódicos, la radio y la televisión, y creo que es un buen comienzo. Cada vez hay más científicos que dedican parte de su tiempo a hacer divulgación con charlas, libros e incluso en las redes sociales! Cuanto más implicada esté la sociedad, más lo estará el gobierno, y los medios de comunicación tienen un papel importante en esta tarea.

Me gusta poner mi granito de arena para acercar la ciencia a la sociedad. Durante el doctorado empecé a ejercer como embajadora de la Asociación Europea para la Investigación sobre el Cáncer (EACR) y en el VHIO también tengo la oportunidad de participar en actividades de divulgación.

Como especialista en oncología, que crees que falta en Cataluña para mejorar en la investigación del cáncer?

Hay mucho potencial, tenemos centros pioneros a escala internacional e investigadores de primera. Pero faltan recursos, y es una lástima que muchos investigadores que quieren estar aquí tengan que irse fuera porque tienen más oportunidades. Falta más inversión en investigación y concienciación sobre su importancia. La investigación de hoy nos dará las soluciones de mañana.

«Cuando regresas te das cuenta de que has hecho una pequeña familia en cada país donde has estado, que eres un poco de aquí y un poco de allá»

Aparte de Cardiff también has vivido en Leicester. ¿Por qué recomendarías hacer un Erasmus?

Es una oportunidad increíble para crecer, tanto personal como profesionalmente. Marchas sola a un nuevo país haciendo un salto hacia lo desconocido... y es en estas situaciones fuera de la zona de confort donde empiezas a descubrirte. Conoces gente nueva, haces una inmersión en otra cultura: la lengua, las costumbres, la manera de trabajar... Cuando regresas te das cuenta de que has hecho una pequeña familia en cada país donde has estado, que eres un poco de aquí y un poco de allí. Tienes más seguridad en ti misma y estás más preparada para la próxima etapa.

¿Cómo recuerdas tu paso por la UVic?

Con afecto. Aprendí muchísimo e hice muy buenos amigos en la Universidad. Me encantaban las prácticas de laboratorio y las salidas de campo. También los seminarios donde venían investigadores a hablar sobre un artículo o libro que habíamos leído, y la oportunidad de hacer prácticas externas en verano para seguirnos formando. Además, había proximidad con los profesores y estaban disponibles si necesitábamos ayuda.

Habías querido ser bailarina profesional, nada que ver con la medicina. ¿Qué otras aficiones tienes para desconectar del trabajo?

Bailar siempre ha sido lo que más me ha llenado y me ha hecho soñar despierta. Leer también me gusta, puede ser una fuente de conocimiento en tus manos o un viaje a otra historia. Y sobre todo navegar, me centro en el viento y las olas... y relajo la mente.